EL JUEGO COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA
En el campo de neurorrehabilitación pediátrica, para el
niño pequeño jugar y aprender son sinónimos.
JUEGO
Se define como una actividad
placentera, libre y espontánea, sin un fin determinado, pero de gran utilidad
para el desarrollo del niño.
Es una actividad necesaria para
los seres humanos teniendo suma importancia en la esfera social, puesto que
permite ensayar ciertas conductas sociales; siendo, a su vez, una herramienta
útil para adquirir y desarrollar capacidades intelectuales, motoras o
afectivas.
Todo ello se debe realizar de
forma gustosa y placentera, sin sentir obligación de ningún tipo y con el tiempo
y el espacio necesarios.
Beneficios del juego
•
Es indispensable para la estructuración del yo.
•
Le permite al niño conocer el mundo que lo rodea y
adaptarse.
•
Es fundamental para que el niño aprenda a vivir.
El juego favorece
•
La sociabilidad temprana.
•
Las
habilidades de comunicación social
•
La creatividad.
•
La imaginación.
ETAPAS DEL JUEGO
Juego funcional
c Juego simbólico
d Juego reglado
d Juego de construcción
Importancia del juego en la rehabilitación pediátrica
Por ello, es muy importante utilizar el juego como
metodología de aprendizaje, ya que es la única manera en la que conseguiremos captar y mantener
su atención y que aprendan mientras se divierten
La intervención terapéutica debe
orientarse hacia la adquisición de patrones de movimiento (al moverse de un
lado a otro al jugar, utiliza nuevos patrones motrices), con esto se favorece el desarrollo de las habilidades sensoriomotoras y de procesamiento
sensorial.
Durante el periodo de
desarrollo, gracias a la capacidad plástica y adaptativa del cerebro de un
niño, se producen cambios especializados y diferenciados, favorecidos o
inducidos por el juego.
¿Como incluimos en juego en la rehabilitación?
- Como un premio
- Como un medio para desarrollar habilidades
- Favorecer la adquisición de habilidades de coordinación psicomotriz, motricidad gruesa y fina (coordinación óculo-manual y óculo-motora), desarrollo del esquema corporal y percepción temporo-espacial.
Un ejemplo son los niños
con pc espástica, que pasan la mayor parte del tiempo en posiciones cómodas como
decúbito supino, lo que limita su estimulación sensorial y desarrollo del
esquema corporal, es decir, los niños pocas veces realizan movimientos voluntarios,
como tomar un objeto y explorarlo para posteriormente jugar con él.
Una
recomendación para los niños es que no permanezcan en una sola postura por
mucho tiempo, debemos ayudarle a moverse (por complicado que sea) para crear en
el una experiencia del movimiento, que conozca su cuerpo y juegue con él.
- Potenciar lo máximo posible la autonomía e independencia en las actividades de la vida diaria
Si
ocupamos alguna herramienta, como lo es el juguete, este debe escogerse acorde
a la edad y habilidades del niño.
El
valor del juego como herramienta terapéutica se justifica al comprender que a
través del juego se pueden trabajar disfunciones físicas, cognitivas, sociales
y afectiva, el juego es también un área de trabajo para que lograr que los niños mejoren en autonomía y consigan ganar en autoestima, calidad de vida y sentido de logro.
Es importante que el niño vea su sesión de terapia física como una actividad lúdica, para no generar en el estrés y frustración, de igual manera creamos un ambiente de confianza y seguridad entre terapeuta-niño.
Es importante que el niño vea su sesión de terapia física como una actividad lúdica, para no generar en el estrés y frustración, de igual manera creamos un ambiente de confianza y seguridad entre terapeuta-niño.
Se construyó un circuito con cajones que favorecieran la creación de patrones de movimiento necesarios para la marcha (Flexión- Extensión de cadera, rodilla y dorsiflexión de tobillo). La actividad constaba en llevar el aro hacia el otro lado del circuito, al llegar al final, pasarlo sobre su cuerpo y colocarlo en el rollo.
A nuestra paciente, esta actividad le gusta y le divierte, porque ya sabe hacerlo, sin embrago tratamos de brindarle experiencias nuevas (obstáculos) para consolidar su aprendizaje motor.
Utilizamos materiales que le llamaran la atención y así mismo fueran de fácil manipulación, como el aro.
Los objetivos a trabajar fueron: Bipedestación, marcha, coordinación y equilibrio.
En todo momento la actividad fue lúdica, llamo su atención y por ende mostró participación, existía la motivación necesaria y se mostraba feliz cada que colocaba el aro sobre el rollo.
Bibliografía
R. Cano de la cuerda, A. Molero-Sanchez, M. Carratalá-Tejada. I.M. Alguacil-Diego, F. Molina-Rueda, J.C. Miangolarra- Page y D. Torricelli. Teorías y modelos de control y aprendizaje motor. Aplicaciones clínicas en neurorrehabilitación.
Levitt, S. (2000). Tratamiento de la parálisis cerebral y del retraso motor (3ª Ed.). Madrid: Médica Panamericana.
Finnie, N. . Atención en el hogar del niño con parálisis cerebral. Editorial La Prensa Médica Mexicana, 1987.









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